Vivid Recovery
Recuperarse no debería ser complejo. En Vivid, nos enfocamos en cuatro ingredientes con evidencia científica, elegidos para cumplir una misión exacta en tu cuerpo. Los ingredientes precisos. En las dosis correctas. Directo. Funcional. Efectivo.
Extracto de cardo mariano (80 % silimarina): Apoya tu hígado cuando está bajo presión.
Un extracto botánico ampliamente estudiado y utilizado tradicionalmente para reforzar la función hepática y la defensa antioxidante.
El compuesto activo del cardo mariano, la silimarina, ayuda a mantener los niveles de glutatión y apoya el sistema antioxidante del hígado, especialmente bajo estrés oxidativo.
Se ha demostrado que la silimarina reduce los marcadores de daño oxidativo y peroxidación lipídica en el tejido hepático.
Los estudios clínicos muestran que la silimarina puede ayudar a normalizar los niveles de ALT/AST en personas con estrés hepático.
La silimarina ha sido ampliamente estudiada y generalmente se considera segura en dosis suplementarias.
NAC (N-Acetil-L-Cisteína): Activa los mecanismos de limpieza de tu organismo.
Un apoyo directo para el antioxidante clave de tu hígado. Ayuda a procesar los residuos que el alcohol deja en tu sistema.
La NAC actúa como un profármaco de cisteína para aumentar los niveles de glutatión, el cofactor esencial que tu hígado utiliza para metabolizar el alcohol. Además, restaura los tioles libres para proteger el equilibrio redox bajo presión.
El paso de etanol a acetaldehído es un proceso redox intenso que genera radicales libres y agota el glutatión. La NAC repone la cisteína necesaria para neutralizar el estrés oxidativo, permitiendo que las enzimas ALDH procesen el alcohol de forma eficiente.
En modelos animales, el uso de NAC reduce el daño oxidativo en el hígado y protege el tejido. Este apoyo mecánico se alinea con su papel esencial en la síntesis de glutatión.
Read MoreLa NAC por vía oral alcanza su pico de absorción en 1–2 horas. Aunque su biodisponibilidad es moderada, cuenta con un perfil clínico sólido avalado por décadas de uso. Entender su PK es clave para optimizar su dosis en equilibrio con el resto de la fórmula.
Extracto de jengibre (5 % gingeroles): equilibrio gástrico para dejar la noche atrás.
Calma las náuseas y agiliza la digestión. Eficacia digestiva sin somnolencia.
Interacción con el eje intestino-cerebro: los gingeroles bloquean los receptores 5-HT3 y muscarínicos, los principales causantes de la náusea. Resultados de precisión clínica sin efectos secundarios de somnolencia.
El vaciado gástrico lento es el culpable de esa pesadez prolongada. El jengibre estandarizado de Vivid agiliza este proceso y potencia las contracciones del antro, ayudando a eliminar la sensación de náusea de raíz.
Tanto en cirugía como en navegación, el jengibre reduce sistemáticamente la sensación de náusea. Los estudios clínicos en contextos posoperatorios y de mareo reportan una mejora clara en la intensidad del malestar. En resumen: soporte digestivo de confianza para situaciones exigentes.
Tu cuerpo reacciona a la resaca con los mismos mecanismos que cualquier otra náusea: digestión paralizada y señales de alerta en el cerebro. El jengibre actúa sobre estos puntos críticos, agilizando el proceso digestivo para que te sientas centrado mientras tu sistema vuelve a la normalidad.
Tiamina (Vitamina B1): La vitamina que te ayuda a sentirte activo.
Refuerza las enzimas que tu cuerpo utiliza para transformar los alimentos en energía útil, sin necesidad de estimulantes.
La tiamina (como TPP) es el cofactor necesario para la piruvato deshidrogenasa, la α-cetoglutarato deshidrogenasa y la transcetolasa, enzimas que determinan la eficiencia con la que los carbohidratos de la noche anterior se convierten en energía celular utilizable. Cuando la tiamina es baja, estos cuellos de botella se manifiestan como confusión mental y fatiga. Restaurar la vitamina B1 restaura el rendimiento.
La exposición crónica al alcohol perjudica el transporte intestinal y renal de tiamina al regular negativamente los transportadores de tiamina (especialmente el THTR-1), lo que reduce la absorción y la reabsorción; una de las razones por las que la deficiencia es tan común en los grandes bebedores y por la que el riesgo neurológico aumenta sin profilaxis.
La absorción de tiamina es saturable: con ingestas muy pequeñas, el intestino absorbe proporcionalmente menos. Los datos farmacocinéticos y nutricionales en humanos muestran una marcada disminución de la absorción fraccional por encima de ~5-10 mg, y las dosis orales más altas producen rendimientos decrecientes. Por eso usamos una dosis ajustada de 50 mg: para complementar la dosis de forma eficiente, sin desperdiciarla en megadosis.
Fuentes y referencias
¿Inquietud intelectual?
- Síntesis de glutatión
- El uso de N-acetilcisteína en la prevención de la resaca
- Productos naturales para la prevención y el tratamiento de la resaca
- Efectos del jengibre sobre el vaciamiento y la motilidad gástrica
- El jengibre en la motilidad gástrica y los síntomas de dispepsia funcional
- Deficiencia de tiamina en la enfermedad cerebral alcohólica
- Metabolismo del alcohol en la patología de la resaca alcohólica
- La N-acetilcisteína atenúa el estrés oxidativo inducido por el alcohol en la rata
- La silimarina protege contra la hepatotoxicidad aguda inducida por etanol en ratones
- Efecto gastroprotector de la zingerona en las úlceras gástricas inducidas por etanol
- Consumo crónico de alcohol y absorción intestinal de tiamina
- Dosificación de tiamina para el tratamiento de la encefalopatía de Wernicke inducida por alcohol: una revisión de la literatura